HISTORIA
Una historia familiar
La Garza y la Paloma es un proyecto familiar que nace de una oportunidad de enterrar una semilla que estuvo a punto de perderse.
Hasta donde da la memoria, los antiguos dueños de la finca siempre la mantuvieron ligada a la agricultura, primero castaños y más tarde cerezos, propio del Valle del Jerte.
Recientemente se adquiere por los actuales propietarios, que dan el impulso necesario para desarrollar el proyecto rural que hoy nos permiten disfrutar del resultado.
Una casa que ha procurado respetar la nobleza de materiales como la piedra y la madera, volviendo a dar vida a elementos que ya sirvieron en otra época, en otras edificaciones, permitiendo que vuelvan a tener una segunda o tercera vida.
Se ha tenido especial cuidado en respetar el entorno, los materiales y la arquitectura de la zona, pero también se han querido aprovechar los avances del día de hoy para ganar confort y calidad en el proyecto.
Una mezcla que aúna la tradición y la innovación constructora dando como resultado un espacio sencillo de ambientes abiertos y en armonía dedicados la integración con el entorno.
Un lugar único para disfrutar de los placeres de la vida.
